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Shangri-la, realidad o ficción?

Hay lugares y cosas que cuando oímos hablar de ella/os te trasladan al túnel del tiempo, pareces retroceder siglos en la historia y siempre te preguntas si existió o no, qué hay de verdad o ficción, así pensaba yo del Shangri-la.

Dukezong, casco antiguo del Shangri-la

Situada al noroeste de la provincia de Yunnan a 3.200 m de altitud, antiguamente conocida como Zhongdian y desde el 2002 fue renombrada como Shangri-la en honor al novelista James Hilton y a su novela Horizontes Perdidos, que le vino como anillo al dedo a los chinos para apoderarse del nombre y promocionarla turísticamente. Por los tibetanos llamada Gyetlhang. La mayoría de sus habitantes son de etnia tibetana aunque también hay Naxi, Lisu y Yi.

Todo lo místico que tiene su nombre se pierde cuando realmente conoces la ciudad, porque lo primero que vimos es una ciudad moderna con grandes avenidas, edificios y tráfico, para colmo no paraba de llover. Atravesamos la parte moderna de la ciudad y nos dirigimos al casco antiguo de la ciudad. ¡La cosa cambia!

Estábamos expectantes con el hotel que Henry nos había reservado, más bien asustadas. Nos alojamos en el City Tea Horse Ancient The Inn Boutique y nos sorprendió gratamente, habitación amplia con calefacción suelo radiante, pero lo mejor era el dueño del hotel, amable, sonriente y siempre queriéndonos ofrecer té  y tabaco cuando nos sentábamos delante de la chimenea en la recepción. La ubicación del hotel es bastante buena, está cerca muy del casco antiguo.

Hotel City Tea Horse Ancient The Inn Boutique

En enero del 2014 sufrió un gran incendio que devastó casi todo el casco antiguo, se llegó a comentar o rumorear que la mano del hombre tuvo mucho que ver por las especulaciones del suelo, pero afortunadamente se han dado cuenta que los ingresos a estas ciudades proceden del turismo que desean visitar ciudades antiguas y llenas de historia. Se está llevando a cabo la reconstrucción total de la parte antigua y tengo que decir que las labores llevadas a cabo están dando un buen resultado, aunque están haciendo de ella una ciudad similar a Lijiang y Dali.

Nos fuimos a dar un paseo, la lluvia no cesaba y verdaderamente hacer fotos era un suplicio además el frio húmedo nos penetraba como cuchillos a pesar de ir bien abrigadas.

La entrada al casco antiguo de Dukezong se hace por un arco,  toda la calle estaba embarrizada por las obras que se llevan a cabo, te encuentras con una plaza grande y vigilante en una pequeña colina está el Guishan Park.  Continuamos caminando por sus serpenteantes calles, llenas de tiendas, restaurantes y alguna que otra stupa. Nosotras buscábamos un local donde podíamos tomarnos un café que tanto echábamos de menos. Al final lo conseguimos y lo acompañamos con un trozo de tarta.

Tomates con huevos y verduras
Carne de yak

Regresamos al hotel para descansar un poco hasta la hora de la cena donde Henry no se partió mucho la sesera y nos llevó a unos metros del hotel, pero la comida no estuvo mal. Nos pusieron como siempre arroz, carne, verdura y tomate con huevos.

A la mañana siguiente amaneció otra vez lloviendo y hacia bastante frio, esa noche la temperatura descendió a cero grados. Después del desayuno a base de arroz hervido, huevo duro, pan de arroz y al más que no se lo era, pero picante que no tuve valor de probarlo nos pusimos en marcha. El chofer nos llevó a una pequeña estación de autobuses para ir a visitar el Ganden Sumtseling monasterio. Es la única forma de poder visitarlo.

El monasterio de Sumtseling es denominado el pequeño Potala. Fue construido por el V Dalai Lama en 1678 y consta de unos 20 templos, de los 3 más grandes, el templo del centro está dedicado al Buda Maitreya (el Buda que del futuro), pertenece a la orden amarilla. Tiene 8 estatuas de oro de Buda, libros budistas, incensarios de plata, etc. El complejo incluye unas 100 casas donde residen unos 600 monjes. Sus tejados dorados no dejan de deslumbrar ni en días lluviosos y mientras subes las escaleras a paso lento debido a la altitud vas dejando a los lados las casas típicas tibetanas. Todo está amurallado y no hay acceso a las calles si no has pagado entrada. La única forma de entrar es con el bus turístico, una buena forma de lucrarse que tienen ahí.

Ganden Sumtseling monasterio

Antes de entrar a los templos te encuentras con unos letreros donde te explican el significado de algunos objetos como el Jarrón del Gran Tesoro, el Pez de Oro o el Precioso Parasol. Aquí llegamos ver algunos extranjeros que iban acompañados de su guía y de las explicaciones que este les estaba dando, porque Henry en todo el viaje no tuvo la amabilidad de explicar nada.

Subimos a la terraza de uno de los templos desde donde hay una panorámica muy buena, solo que nosotras solo conseguimos ver el lago que había cerca, la antesala al Himalaya estaba cubierta de nubes.

El paseo por sus calles se deslució totalmente con la lluvia que nos estaba cayendo. Así que cogimos el autobús y regresamos donde estaba el chofer esperándonos. Desde allí nos fuimos al Lago Napa, que se encuentra a 8km al norte de la ciudad. Reserva natural que está a 3.270 m sobre el nivel del mar con 660 km2 y rodeado al este, norte y oeste de montañas, las cuales nos la imaginábamos. Era un lugar donde nos hubiese gustado andar un poco pero el clima no acompañaba para nada y la mayoría de las fotos tuvimos que hacerlas desde el coche.

Lago Napa

Regresamos a Shangri-la para almorzar y luego visitar el Guishan Park. Con paraguas subimos las escaleras para ver los dos templos y según ellos la rueda de oración más grande del mundo, desde donde se tiene una panorámica de la ciudad estupenda.

Tuvimos la tarde libre, la cual aprovechamos para volver a deambular por las calles del casco antiguo, y aprovechamos para volver al café en el que estuvimos el día anterior y comernos una pizza. Henry fue a sacar las entradas para el teatro.

Cuando nos recogió para cenar le dijimos que no teníamos hambre que habíamos tomado café con dulces.

Teatro de Shangri-la

Fuimos a ver danzas típicas, Gran poema de la danza popular “Shangri-la” por el DiQuinZhou tourism group. La obra se componía de cuatro actos, La era de la fe, Nostalgia, Patria y Alma. Verdaderamente tanto los trajes, escenificación y coreografía fueron muy bonitos y el tiempo se nos pasó volando. Pero realmente daba pena ver el teatro prácticamente vacío, nosotras otra vez éramos las únicas extranjeras y un poco de turismo del país, pero también hay que decir que la entrada no era nada barata, nos costó 280 yuanes que al cambio son unos 40 euros, está totalmente prohibido grabar o hacer fotos.

Esa fue nuestra incursión en el Shangri-la.

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