You are here
Home > Mis viajes > Asia > Laos > Pakse

Pakse

0532.-Venderoa-de-pescadoA la mañana siguiente del 10 de noviembre después del desayuno fuimos al gran mercado de Talat Dao Heung, es uno de los más grandes del país y famoso por sus productos frescos, era increíble ver aquellos barreños llenos de ranas, comida que preparaban y las vendían en bolsas de plásticos, los montones de guindillas puesta en el suelo al igual que los pescados, no sabía dónde dirigir la mirada, era fascinante la mezcla de productos y olores, me hubiese quedado todo el día allí para ver el ir y venir de aquella amable población pero teníamos que ir al Café Sisouk punto de encuentro y salida hacia las cascadas de Khong Phapheng que se caracteriza por sus enérgicos rápidos cerca de la frontera de Camboya , desde allí tomábamos el barco Vat Phou para hacer un crucero en el río Mekong y visitar templos del imperio de Angkor, pueblos y sobre todo el paisaje con sus 4000 islas. El barco de madera con 34 metros de largo por 7,5 de ancho, decorado con sillones de ratán, sofás y tumbonas, tiene dos plantas, en la planta inferior se encuentra el restaurante, cocina y diez cabinas, en la planta superior la zona de relax, bar y dos cabinas más. El crucero dura tres días y dos noches. Lo primero que haces al entrar es descalzarte “normas de la casa”, pero es una delicia ir todo el tiempo sin zapatos, la madera brilla de lo limpia que está, los desayunos y almuerzo se hace en la planta superior y las cenas en el restaurante. Nosotros0536.-Ranas éramos los únicos españoles, el resto del grupo eran franceses, suizos e ingleses. Hice amistad con dos señoras suizas del cantón alemán ya que yo hablo ese idioma y dos chicos franceses el cual unos de ellos hablaba español. Fue magnífico, podía hacer algo de vida social. El personal está compuesto por 14 empleados al cual más amable y servicial, estaba en un paraíso. Comenzamos el recorrido rio arriba, el paisaje era espectacular, veía como la gente hacían sus vidas en la orilla del rio, viven de él, la vegetación, aquellos enormes árboles, las islas, el tranquilo navegar del barco te invitaba a soñar, me sentía tan bien que quería quedarme allí. Lo primero que visitamos fue la isla de Don Khon, muy pintoresca por sus arrozales y rodeada de colinas con jardines llenos de vegetación, la vida transcurre tranquila, puedes alquilar una bicicleta para recorrerla. Hay dos islas grandes habitadas, Don Det y Don Khon, las islas constituían un enclave importante entre Saigón y Laos para poder repostar durante la época colonial francesa. Los franceses construyeron una red de ferrocarril de vía estrecha entre ambas islas conectadas por un puente arqueado. El sueño francés de hacer del Mekong un vía a China nunca llegó a realizarse. Ninguna locomotora ha hecho el recorrido desde la Segunda Guerra Mundial. Eran pequeñas locomotoras las que hacían el recorrido, hay una expuesta en la isla de la empresa Siemens.

Don Khon es famosa por el cultivo de coco, bambú y ceiba. Si paseas por el pueblo de Ban Khon hay edificios derruidos de la época colonial francesa.

Cuando finalizó el recorrido volvimos al barco donde nos estaban esperando con una bebida y continuó su recorrido río arriba, el atardecer que teníamos en ese momento era un regalo que seguramente Buda me ofreció, me quedé sentada en uno de los sofás sola con mi bebida en mano como si estuviese en un cine pidiendo que aquello nunca acabase, escribiendo esto siento que estoy allí, me he transportado.

0710.-El-BarMi cabina era la número 12, estaba en la planta superior, me duche y tomamos todos un aperitivo, el barco había atracado y los mosquitos nos avasallaron por eso de noche las cenas se daban en el restaurante. Esa noche el compañero de viaje tuvo un comportamiento en el restaurante de mal educado, la forma de dirigirse a los camareros fue vergonzosa, más de una vez tuve que agachar la cabeza por pasar vergüenza ajena, otras veces no me pude callar.

Top