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Mcleod Ganj, refugio para los tibetanos

Mcleod Ganj

Paraíso para los tibetanos

Mcleod Ganj, conocida como la “Pequeña Lhasa” o “Dhasa”, debido a su gran población de tibetanos. Es donde el Gobierno Tibetano en exilio tiene su sede.

Como se sabe, el decimocuarto Dalai Lama Tenzin Gyatso tuvo que abandonar el Tibet ante la invasión china. En 1960 el gobierno indio le ofreció refugio, donde se estableció el gobierno del Tibet en exilio y Mcleod Ganj se convirtió en su residencia oficial y hogar de varios monasterios budistas y refugiados tibetanos.

Nos pusimos en marcha después del desayuno. Ascendimos unos metros la Jogiwara Road hasta llegar al cruce con la Temple Rd, desde el cruce bajamos unos metros hasta el Tsuglagkhang Complex Dalai Lama Temple.

Mcleod Ganj
Desaparecidos tibetanos

En el camino de entrada te encuentras con una infinidad de fotografías pegadas en la pared de personas y sobre todo de monjes tibetanos desaparecidos, en el encabezamiento de la fotografía pone MISSING y si te tomas un poco de tiempo lee la fecha de desaparición de esta gente, comprobarás que actualmente se siguen produciendo desapariciones. Famosa es la foto del secuestro de un niño de 6 años, el prisionero político más joven del mundo que desapareció en el año 1995, tras ser declarado oficialmente por el Dalai Lama como la reencarnación del “Panchan Lama”.

Mcleod Ganj
Prisionero político más joven del mundo

A la entrada del templo te encuentras el Monumento dedicado a los Mártires del Tibet.

Tienes que pasar un pequeño control antes de acceder al templo, no te permiten que entres con encendedores o cerillas. En templo en sí es bastante sencillo, pero dentro se respira paz, monjas que se afeitan la cabeza, que hilan lana, monjes que tienen una sonrisa afable, todo ello te conmueve sobre todo cuando piensas en el sufrimiento de esta gente, cuando sabes que muchos de ellos han cruzado el Himalaya durmiendo de día y caminando de noche para no ser descubiertos por los chinos, las torturas que han sufrido, sobre todo pensar que el techo del mundo “su tierra” ha sido arrasada, más de 6000 templos destruidos y ahora son los más desfavorecidos en su propia tierra.

Mcleod Ganj
Calles con comercios tibetanos en Mcleod Ganj

Posteriormente paseamos por las calles aledañas donde hay infinidad de tiendas con artesanías típicas tibetanas. Continuamos ascendiendo hasta el kilómetro cero o plaza principal para coger a la derecha la Bhangsunan Road.

Tranquilamente paseamos y nos tomamos en uno de las muchas terrazas restaurantes un zumo natural de zanahoria. Comprobábamos que el tiempo estaba cambiando.

Nos pusimos en marcha camino hacia la aldea de Bhagsunang que está a unos dos kilómetros. Un paseo bastante agradable donde los talleres de pinturas de tangkas tibetanos, trabajos de madera tallada, etc, se suceden a lo largo del camino, acompañado de bonitos paisajes.

La aldea tiene un templo dedicado a Shiva y una piscina donde la gente viene a tomar un baño (solo vi hombres), es una aldea bastante concurrida, sobre todo de turismo  nacional. Otros de sus grandes atractivos es la Cascada de Bhagsunag.

Mcleod Ganj
En el Tsuglagkhang Complex Dalai Lama Temple

Para llegar a ella hay que seguir un camino con bastantes pendientes y escalones. Mientras vas ascendiendo te encontrarás varios desvíos que te llevan a la parte baja de la cascada, donde mucha gente aprovecha algunos lugares para tomar un baño, lavar su ropa o alfombras.

Llegamos a la cascada, estaba abarrotada de gente queriéndose hacerse fotos, otros bañándose y algunos que después de hacer un poco el payaso sin querer se caigan al agua con el móvil. La mejor hora para visitarla es por la mañana temprano, durante el día está bastante concurrida.

Nosotros continuamos el ascenso hasta el café Shiva, nos habían hablado bien de esté lugar. Realmente el esfuerzo que hay que hacer para subir no merece la pena, el café es ahora un lugar un poco decadente donde hippies y gente joven están allí fumando marihuana todo el tiempo.

Mcleod Ganj
En la cascada de Bhagsunang

Comenzamos a descender, contemplábamos como las nubes iban envolviendo las montañas, nos preocupaba un poco como el tiempo estaba cambiando. Comenzó a caer algunas gotas y aprovechamos para tomarnos un té en unos de los bares que hay en camino.

Cuando paró de llover nos pusimos en marcha otra vez hacía la aldea.

En el pueblo Mayank estuvo tratando con los taxistas el precio hasta Mcleod Ganj, porque los dos estábamos en una cosa de acuerdo, no es que no quisiésemos caminar los 2 km, es que parecía que iba a llover a lo grande y no queríamos que nos pillase en mitad del camino donde no tendríamos ningún lugar donde resguárdanos.

El taxi nos dejó en la plaza, descendimos por la Jogiwara Road camino del Hotel pero con la intención de buscar un restaurante agradable para almorzar.

Mcleod Ganj
Café Shiva en la cascada de Bhagsunang

Comenzó a llover otra vez y nos refugiamos en el  The Chocolate Log restaurante. Un camarero nos atendió amablemente y pedimos para almorzar Thukpa chicken soup y momos.

Mientras esperábamos a que nos trajesen la comida estuvimos viendo todo lo que había en el restaurante. Descubrimos que el propietario del restaurante era una mujer llamada Cheryl Kumar. Su restaurante se había hecho famoso por sus tartas de manzana y de chocolate, además había escrito un libro llamado “The Chocolate Log”, donde narra el crecimiento de su familia, su negocio y la dura lucha aparentemente insuperable de la vida de las montañas de donde procedían.  El 11 de noviembre del 2013 el Vicepresidente Shri Mohd Hamid Ansari estuvo en la presentación de su libro en Delhi.

Mcleod Ganj
Thukpa chicken soup y momos

Después del almuerzo, no sé cuánto tiempo nos tuvimos que quedar en el restaurante, comenzó una tormenta y a diluviar, creo que pocas veces o casi nunca había visto llover de aquella forma.  La calle se había convertido en un río y muchas de las basuras que habíamos visto por la mañana en la calle bajaban por ella. Estuvimos conversando con el camarero mientras llovía. Nos comentó que Richard Gere había estado en el restaurante y que todos los años en el mes de febrero iba a Mcleod Ganj por las fiestas, que había donado mucho dinero a la ciudad como a los tibetanos que vivían allí en el exilio.

Cuando pudimos abandonar el restaurante aunque no había dejado de llover nos fuimos corriendo cuesta abajo como locos  al hotel. Las visitas a la ciudad se acabaron, desgraciadamente no pudimos visitar nada más ese día.

En la ciudad de Mcleond Ganj puedes visitar el Dal Lake a 5 kilómetros, el pueblo de Naddi a 7 km y al sur a otros 7 km de distancia el Jardín de té. También se puede hacer parapente, trekking y camping.

Mcleod Ganj
Cascadas Bhagsunang, tomando té.

Por la noche regresamos al mismo restaurante, realmente precio y calidad eran fantásticos y el servicio fenomenal. Quisimos comprar tarta para el desayuno, salíamos al día siguiente muy temprano hacía Manali y no teníamos desayuno a esa hora. Nos comentan que en época de monzones no hacían tartas, no aguantaban con la humedad. Era increíble como muchos turistas llegaban preguntando por las tartas y se marchaban decepcionados al no poder degustarlas.

Nosotros contratamos un coche con conductor para trasladarnos a Manali que está a 245 km de Mcleod Ganj por el precio de 4.500 rupias, unos 60 euros.

 

 

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