You are here
Home > Mis viajes > Asia > Nepal > Nepal 2017 > La gran Estupa Boudhanath

La gran Estupa Boudhanath

Hoy era el gran día para las compras que íbamos a hacer para los niños de la escuela Shree Kankamana higher secondary school. Narayan nos trajo todo el dinero que había cambiado en una mochila, eran fajos de billetes atados con gomas.

Después del desayuno lo esperamos en la terraza del hotel. La verdad que tanto Herminia como Vicen y yo no parábamos de darle vueltas a la cabeza de todo lo que queríamos comprar, fueron momentos divertidos y emocionantes.

Boudhanath
Herminia, Vicen y yo ilusionadas con la compra

Narayan vino con su sobrino Sailandra Bhatta, un chico de 18 años muy educado y agradable. Nos llevó a una zona donde compran la gente local.

Nos pusimos en marcha y lo primero que hicimos fue ir a por material escolar: libretas, bolígrafos, lápices, gomas, reglas, sacapuntas, pero también le compramos juegos para los niños/as como cuerdas para saltar, balones de futbol, bádminton. Estuvimos un buen rato ya que teníamos que ir calculando y sacar el máximo de provecho. La gente que pasaba se quedaba mirando cuando íbamos poco a poco llenando las cajas.

La escuela tiene 168 alumnos, todo lo que comprábamos era por 168, menos los juegos. La cuenta en la tienda ascendió a 45.820 rupias nepalíes que viene a ser unos 356 euros.

Boudhanath
Vicen con Narayan

De allí nos fuimos caminando a un gran supermercado. Compramos cepillos de dientes, protectores labiales y como no caramelos y bombones. Tuvimos que coger dos taxis.

Posteriormente fuimos a la agencia de viajes de Narayan, era nuestra sede para ir dejando todas nuestras compras, pero el principal motivo era los dos ordenadores que habíamos comprado y Narayan había dejado para que los programases, teníamos que pagarlos.

De allí nos fuimos a comprar 168 mochilas en el barrio Thamel. Le hicimos el agosto al hombre de la tienda. Tuvo que enviar a un trabajador al almacén por más mochilas y mientras Vicen y Herminia le decía al hombre de la tienda que tenía que regalar unas cuantas ya que no todos los días les llega alguien comprando tantas mochilas. Se mosqueaban con Narayan porque decían que era él el que tenía que pedirlo y llevaban toda la razón.

Boudhanath
Comprando las mochilas para la escuela

Cansados y muertos de hambre nos fuimos a comer al Restaurante la Dolce Vita, que se encuentra en el centro del barrio Thamel. A pesar de estar en el mes de diciembre, almorzamos en la terraza, realmente estábamos teniendo un tiempo fabuloso en el mes de diciembre, la temperatura de día oscilaban entre los 20 a 24 grados. Este restaurante ofrece una buena variedad de comida italiana y buena calidad.

Mientras almorzábamos seguíamos calculando lo que teníamos y podíamos seguir comprando. A Narayan le dejamos dinero para 168 sudaderas, los profesores me darían las tallas de todos los niños cuando llegase allí. Todavía nos sobraba un poco de dinero, le dijimos a Narayan que nos lo diese, ya veríamos lo que podríamos comprar.

Terminado el almuerzo cogimos un taxi para ir a visitar el barrio tibetano y la Gran estupa Boudhanath.

Boudhanath
Estupa Boudhanath al atardecer

La entrada para los turistas está a 400 rupias nepalíes, unos 3.10 euros.

La estupa de Boudhanath se encuentra a 11 km al noroeste de Kathamandu en la población de Boudha, es una de las mayores estupas esféricas del mundo y de Nepal, representando el Mandala.

Antiguamente la estupa estaba situada en la ruta comercial del Tibet, que entra en el Valle de Kathamandu por el pueblo de Sankhu. Durante siglos los tibetanos descansaron y oraron en este lugar por un viaje seguro antes de conducir a sus yaks por los altos puertos del Himalaya. Cuando los refugiados tibetanos procedentes de China entraron en Nepal en la década de 1950, muchos quisieron quedarse a vivir cerca de la estupa.

Fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Hay más de 50 monasterios en torno al santuario. Muchos monasterios de los alrededores han abierto sus puertas a los estudiantes extranjeros.

Boudhanath
Casas en Boudhanath

El verdadero nombre de la estupa es Jya Rung Khashen Chorten Chenpo, que se puede traducir en “Han terminado la orden para proceder”. Se dice que Kasyapa era un Buddha que vivió mucho tiempo antes que Shakyamuni Buddha, después del fallecimiento de este una anciana con sus cuatro hijos enterró los restos de este gran sabio en el lugar en el que se levanta el gran montículo. La anciana pidió permiso al rey para continuar con la construcción de la torre. Como resultado de su gran sacrificio y de sus hijos cuando terminaron la base todos quedaron asombrados por su envergadura. Entonces altos funcionarios dijeron que si se le permitía a esta anciana tan pobre construir tan magnífica torre, ellos tendrían que construir un templo tan grande como una montaña, entonces decidieron pedirle al rey que no continuase con el trabajo. En rey contestó, que los reyes no deben comerse sus propias palabras y que él ahora no podía deshacer esa orden, así que le permitió que continuase con la torre.

Se dice que Boudhanath fue fundada por el rey Licchavi de Nepal Sivadeva (590-604 d.C), otras crónicas la datan en el reinado del rey Manadeva (464-505 c.C), aunque fuentes tibetanas afirman que un montículo en el sitio fue excavado a finales del siglo XV o principios del siglo XVI y los huesos del rey Amshuvarma (605-621 d.C) fueron descubiertos allí.

Boudhanath
Encendiendo las lámparas de mantequilla

El recorrido de la estupa se debe de hacer en sentido de las aguas del reloj dando tres vueltas completas, mientras los ojos de Buda pintados en los cuatros lados de la torre parece que te observan. Entre sus ojos tiene pintado el número uno en nepalí y encima de sus ojos el tercer ojo, símbolo de la sabiduría.

Al atardecer cientos y cientos de devotos visitan la estupa para prender lámparas de mantequilla, hacer girar las ruedas de oración y recitar mantras.

Las tiendas ofrecen un sinfín de artículos como inciensos, tambores tibetanos, música, cuencos cantores, thangka pintados a mano de las propias escuelas que hay allí.

La luz tenue, las lámparas de mantequilla que los devotos poco a poco van encendiendo hacen que aquel lugar se convierta en algo mágico.

 

Top

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar