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Hampi, la ciudad de la Victoria

Hampi

Ciudad de los reyes de Vijayanagara

Ese día nos dirigíamos a Hospet, un viaje de 155 km desde Badami y necesitaríamos unas cuatro horas. Lo bueno de este viaje era que teníamos un gran tramo de autopista, lo cual nos daría más tranquilidad referente a la conducción y también podría dar una cabezada. Ilusa de mí, no llevábamos mucho tiempo cuando comencé a ver qué camiones y hasta carros de bueyes iban en dirección contraria. Nagesh nuestro conductor, nos comentó que eso estaba prohibido, pero que muchos lo hacían porque si la incorporación a la autopista quedaba lejos conducían en dirección contraria hasta encontrar un sitio en la mediana y pasarse al otro carril. De locos.

La India, Karnataka,
Virupaksha Temple

Nos dirigimos al Royal Orchid Hotel para dejar nuestras maletas, un hotel de cuatro estrellas muy recomendable.

Inmediatamente nos fuimos a Hampi, que está a unos 17 km de Hospet. Era uno de esos lugares que deseaba visitarlo desde hacía mucho tiempo y estaba muy expectante.

Hampi fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986. Alberga las ruinas de Vijayanagara (Ciudad de la Victoria). Fue capital de tres generaciones de gobernantes hindúes durante más de 200 años, su máximo esplendor lo alcanzó con Krishmadeva Raya (1510-1529).

Hampi
Kodanda Rama Temple

Con una superficie de unos 26 km2, situada en un valle en la orilla sur del rio Tungabhadra forma un cuadro perfecto. Piedras de granito que hacían de fortaleza natural, rodeada de 7 bazares, un centro urbano separado del centro religioso, aquello era perfecto. En esos momentos te trasladas a los años cuando el imperio controlaba el mercado de las especias, la industria del algodón y sus bazares bulliciosos estaban repletos de piedras preciosas.

Visitada en los siglos XV y XVI por italianos, persas y portugueses, todos ellos dejaron relatos de la grandiosidad y belleza, y el viajero persa Abdur Razzak escribió: “La ciudad era de tal modo grandiosa que sus ojos jamás habían visto nada parecido y que no tenía conocimiento de existir en el mundo un lugar como este”.

Hampi
Mujer descansando junto al ríio

Gracias a excavaciones se ha descubierto inscripciones y figuras de barro que datan del siglo II de nuestra era y los primeros asentamientos históricos se remontan al siglo I d.C.

En el centro de Hampi hay unos 350 templos. Existen también fortificaciones, un vasto y elaborado sistema de irrigación, esculturas, pinturas, establos, palacios, jardines, mercados, etc.

En 1565 los sultanes del Decán, alarmados por el crecimiento y poder del imperio Vijayanagara, se aliaron y derrotaron a Rama Raya en la batalla de Talikota. La capital fue ocupada y el imperio jamás se recuperó.

Comenzamos por el Pabellón de Ganesha, subimos una pequeña loma y caminamos entre unas piedras de granito, las vistas eran increíbles pues teníamos delante el templo de Virupaksha, que lo visitaríamos al día siguiente, caminamos por el bazar que está junto al templo, bastante restaurado y lleno de tiendas, de allí nos dirigimos al pabellón de Nandi al otro lado del bazar. Nos quedamos con la boca abierta al contemplar el paisaje donde la vista se te pierde entre templos, palmeras y piedras de granito y justo a nuestro lado el Kodanda Rama temple.

Hampi
Kodanda Rama Temple

Kodanda Rama Temple: se encuentra cerca del río Tungabhadra. Las orillas del río consideradas sagradas albergan el ghat y mandapa. Dentro hay un santuario dedicado a Rama, Sita, Lakshmana y Hanuman. En la roca hay relieves de Anantashayana Vishnu (Vishnu reclinado que crea el ciclo cósmico), frisos que narran las leyendas de Narasimba y Prahlada, y los 24 avatares de Vishnu según la tradición puránica del vaishnavismo.

A cada paso nos quedábamos más asombrados y por lo visto quedaba lo mejor. Caminamos junto al rio, había quién estaba echando su siesta, otros entretenidos con la costura o lavando en el río. Eso sí, hay que tener mucho cuidado porque el cualquier momento te puede caer un coco en la cabeza, a mi me cayó uno a medio metro de mi cuerpo..

Dentro del recinto almorzamos, el servicio es un poco lento, pero la comida es buena. Teníamos el tiempo limitado, había que seguir con la visita. Nos movíamos con coche, aunque se puede hacer alquilando bicicletas o autorickshaw.

Lo siguiente que visitamos fue el Baño de la Reina: cuyo exterior está bastante abandonado no haciendo honor a su interior. Se encuentra al sureste del centro Real. El nombre de este edificio El baño de la reina tal vez sea inapropiado  porque era un baño público para hombres y viajeros. Los arcos interiores del edificio muestra la influencia del estilo indo-islámico.

Hampi
Baño de la Reina

Lo último que vimos fue la Alberca escalonada, con varias gradas que se alimentaba de agua a través de un caño que formaba parte de una extensa red hidráulica y la plataforma Mahanavami con unos preciosos bajorrelieves.

De regreso a Hospet paramos para ver un templo lleno de figuras y colorido, semejantes a los que encuentras en Tamil Nadu.

La visita se hizo con un sol de justicia y cuando llegué a la habitación del hotel para cambiarme de ropa tenía rayas como una cebra, una parte roja otro blanca otra roja y otra blanca.

Cenamos en el hotel porque realmente entre el viaje y todo el día en Hampi estábamos un poco cansados, además al día siguiente teníamos el día completo visitando otra vez los templos, nos quedaba todavía lo mejor. Para recrearse bien en esta zona yo recomendaría unos 3 días.

Hampi
Mujeres lavando en el río cerca del hotel

Me desperté cuando estaba amaneciendo, me levanté muy temprano y me fui sola al río Thungbhadra, que estaba junto al hotel. Tanto mujeres como hombres estaban lavando sus ropas. Me acerqué a ellos, pero de pronto una patulea de niños aparecieron a mí alrededor y solo querían que les hiciera fotos. Se senté en los escalones con todos ellos, me miraban extrañados viendo como una turista se sentaba y comenzaba a hablarles. Cada vez que hacía una foto todos los niños se me echaban encima. Estuve casi una hora viendo como golpeaban sus ropas contra la piedra, como conversaban y se reían. La mañana empezó fabulosamente.

Volvimos a Hampi, comenzamos otra vez nuestra visita, además con muchísimas ganas.

Hampi
Krishna Temple

Templo de Krishna: también llamado Templo Balakrishna, construido por Krishnadeva Raya en 1516 para conmemorar su victoria sobre Orissa. A esta parte del complejo se le llama Krishnapura. En frente del templo en ruinas hay una larga calle conocida como el bazar. Entre las ruinas hay una amplia carretera que permitía a los carros transportar las mercancías hacía y desde el mercado. Al norte de esta carretera hay un gran Pushkarani, un estanque de agua escalonado con un pabellón artístico en el centro, justo al lado hay un mandapa (salón público).

Lotus Mahal: con una mezcla de elementos hindúes y musulmanes que pudo utilizarse como sala del consejo del rey. Es un edificio de dos pisos. Su sótano y torres piramidales se basan en la arquitectura del templo hindú, este monumento no tiene inscripciones con lo cual fecharlo y establecer su función ha sido difícil.

Establo de los Elefantes: con 11 dependencias abovedadas interconectadas entre sí  para los elefantes reales, destacan sus tejados poligonales que albergan cúpulas estriadas y lisas.

Hampi
Monolito Narasimba

Monolito Narasimha, imagen esculpida en 1528 de Visnú (muestra al dios en su encarnación como mitad hombre y mitad león). Originariamente tenia a su lado a la diosa Lakshmi, pero este monumento muestra signos de graves daños, intentos evidentes de querer quemar este santuario. La estatua ha sido limpiada y parte del santuario restaurado.

Nuestra visita iba avanzando, cada vez los templos nos asombraban más y más.

Hicimos un pequeño descanso para comer en el mismo restaurante del día anterior, la responsabilidad de la comida recayó sobre Nagesh. Lo hizo muy bien porque la verdad nos gustó todo. Pero tardaron una eternidad en servirnos.

Hampi
Carroza consagrada a Garuda

Llegamos al Vitthala Temple, nos quedamos con la boca abierta. El más majestuoso, la culminación de la arquitectura y del arte Vijayanagar. No se sabe quien fue su fundador ni cuando se construyó, pero si fue ampliado en el siglo XVI por Krishnadeva Raya y Achyuta Raya, varias inscripciones incluyen nombre femeninos y masculinos, lo que sugiere que el templo tuvo múltiples patrocinadores. El templo estaba dedicado a Vitthala, una forma de Krishna también llamada Vithoba. El templo se abre hacía el este y su templo principal está situado en medio de un patio pavimentado. El santuario principal está presidido por una enorme sala abierta y sus finas columnas huecas exteriores emiten diferentes sonidos al golpearlas. Frente a esta sala hay una carroza de piedra, consagrada a Garuda el vehículo alado de Vishnu. La carroza se encuentra sobre una plataforma rectangular decorada con motivos de batallas míticas y sus ruedas con motivos florales. Delante de la carroza hay dos elefantes que insinúa que son los que tiran de ella. En su día las ruedas giraban. Jamás este templo fue terminado o consagrado.

Llevaba varios años queriendo visitar Karnataka y sobre todo Hampi, había visto fotografías y sabía de su belleza, pero estar allí y verlo, era como un sueño, me había quedado sin palabras.

Hampi
Templo camino a Hampi desde Hospet

Virupaksha Temple: consagrado a la diosa Pampa y su consorte Siva, una de las estructuras más antiguas de la ciudad y precedido por un gopuram de unos 50 m de altura que marca la entrada con una estructura de torre piramidal con cinco pilastras y en cada una de las cuales hay esculturas eróticas. El gopuram conduce a un patio rectangular que termina en otro gopuram más pequeño que data del 1510. A su lado sur hay una sala con 100 columnas con relieves. Conectado a este salón se encuentra la cocina comunitaria. El lugar sagrado del templo tiene un mukha-linga, un linga de Shiva con una cara grabada de bronce. Según la tradición local el Virupaksha es el único templo que continuó siendo un lugar de reunión de los hindúes y frecuentado por los peregrinos después de la destrucción de Hampi en 1565. El santuario principal está dedicado a Virupaksha una forma de Siva. El templo tiene una elefanta a la cual la gente se acerca para que les de la bendición, claro está que el paquidermo está acostrumbrado a coger dinero.

La visita finalizó y nos había dejado un buen sabor de boca, es de esos lugares que sin duda volvería a visitarlo otra vez.

Hampi
Elefante en el Virupaksha Temple

No había tiempo para más visitas y regresamos al hotel para cambiarnos. Nagesh nos recogería y nos iríamos todos a cenar. Un poco antes de la hora prevista Carmen me comentó que me iría a cenar sola pues Alberto tenía problemas de la garganta.

A las 7 de la tarde y puntual como un reloj me recogió y le dije que iríamos solos. Me llevó a un restaurante y esperó a que bajase del coche, creo que pensó que nosotros o yo en este caso comería en el restaurante y el esperaría a que terminase de cenar. Le dije que por supuesto vendría conmigo, no porque fuese sola, mis compañeros tampoco lo hubiesen permitido, que él había terminado su jornada laboral y si nos acompañaba no era para que se quedase esperando.

Se quedó un poco parado, me dijo que  yo entrase al restaurante, el vendría en unos minutos. Pensé que no lo haría, viendo mi insistencia me dijo que iba a rezar y que vendría en 10 minutos, ¡así que me fui yo también a rezar!.

Hampi
Habitación del Hotel

Volvimos al restaurante, la planta baja tenía una decoración muy moderna pero exquisita, nosotros elegimos irnos a la magnífica terraza. Fue de las mejores cenas, en calidad, presentación y servicio. El precio fue también estupendo, unos 8 euros los dos con la bebida incluida. El restaurante se encuentra en el Hotel Malligi Hospet. Recomendable al 100%. Nagesh agradeció el detalle, se me partió el alma cuando me dijo que lo trataron bien porque iba conmigo.

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