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Encuentro con el Lama Khenpo Ngawang

Sonam
Sonam

Sonam no nos dejó solos en ningún momento, abandonó su trabajo en el campo y tuvo la amabilidad de mostrarnos todo lo interesante de aquel pequeño poblado. Después del tostadero de maíz nos llevó por un camino donde los habitantes del pueblo en su día libre participaban en la construcción de una stupa, tanto hombres como mujeres, su día de descanso lo dedicaban a ello. Unos picaban la piedra a cincel y martillo, otros las acarreaban, otros miraban, era como una pequeña fiesta llena de simbolismo. Lo bonito es que lo hacían sin ningún tipo de remuneración, son muy creyentes y les sale de dentro.

Continuamos campo a través y nos dirigimos donde había unos monjes. Inmediatamente nos ofrecieron zumo para beber y nos invitaron a visitar el Kidhekhar Buddhist Institute. A un par de monjes los reconocí, habían estado en el mercado de Mongar haciendo las compras. Ellos se marcharon en su coche y nosotros continuamos nuestro camino hacía el templo.

Nada más llegar unos de los monjes se dirigió a nosotros y nos comentó que el Lama Khenpo Ngawang Tenzin nos recibiría. ¡Dios mío! Eso sí que era un verdadero acontecimiento. Pues es muy difícil que un Lama te reciba personalmente. Estaba

Kelikhar pueblo
Kelikhar pueblo

entusiasmada.

El monje nos hizo pasar a un salón comedor, donde normalmente los familiares de los monjes almuerzan. Al poco tiempo apareció el Lama Khenpo Ngawang y se sentó con nosotros. Dio órdenes a un joven monje para que nos trajese te y pastas. Estuvimos bastante tiempo hablando sobre el instituto y las obras que se estaban acometiendo para los estudiantes, tenía un tono de voz que me producía paz y tranquilidad. Él es el Lama del Lhuentse Dzong, el cual habíamos visitado el día anterior, había venido para inspeccionar las obras del Kidhekhar Buddhist Institute. Tuvo la amabilidad de invitarnos a almorzar con los monjes, cosa que normalmente o nunca se hace, ni siquiera los familiares, pero Dorji amablemente denegó la invitación, diciendo que seguramente yo tendría problemas con el picante y la comida. Yo por lo bajini le decía que no, que se callase, que no me importaba comer solo arroz blanco, pero al final no lo hicimos y todavía me duele no haber estado comiendo con los monjes en el comedor.

El Lama Khenpo Ngawang, nos mostró todas las obras y nos acompañó al templo, era la hora de sus rezos. Amablemente le pregunté si podía hacer fotos y video, se lo pensó un poco y me contestó afirmativamente. Aquello sí que era algo extraordinario, pues en Bhutan en ningún templo se pueden hacer fotos, está totalmente prohibido y más con los monjes rezando. Estaba hasta nerviosa. Hice las fotos que pude, me

Kidhekhar Buddhist Institute
Kidhekhar Buddhist Institute

hubiese hecho falta el flash, pero no quería interrumpir sus oraciones con los fogonazos de la cámara, me parecía una falta de educación y no quería abusar de su hospitalidad. Aquel día lo llevo grabado en mi mente y lo guardo como un tesoro. Hubo momentos que los vellos del cuerpo se me erizaban.

Nos comentó que no reciben mucha ayuda del estado y tienen que autofinanciarse, de hecho hay 1.011 pequeñas estatuas de Buda para el templo que están huecas por dentro. Si alguien quiere una estatua con su nombre grabado y poner en su interior alguna reliquia debe pagar 250 dólares. En aquel instituto viven unos 80 a 85 monjes y para ciertos rituales vienen del Lhuentse Dzong llegando a ser unos 120 a 140 monjes. El templo estaba abarrotado de comida y regalos que habían llevado la gente de los alrededores, había habido una gran ceremonia los días anteriores.

Lama Khenpo Ngawang nos mostró posteriormente las stupas del templo y es más, nos acompañó mostrándonos un atajo hasta llegar donde Dawa nos esperaba en el coche.

Se despidió dándoles la mano a ellos y a mí hizo una pequeña inclinación con la cabeza, pues está totalmente prohibido tocar a una mujer.

Nos volvimos al hotel, yo desde allí me fui a visitar el Dzong de Mongar. La primera vez que he visitado un dzong sola, Dorji pidió permiso para que me dejasen entrar, el no podía ya que deben llevar el traje nacional del país con el Kabney (tela de color crudo que se ponen encima del traje) en señal de respeto.

El Dzong de Mongar fue construido en la década de 1930 y reconstruido en 1953.

Mongar Dzong
Mongar Dzong

Algo inusual que tiene este dzong es que tiene dos entradas y porque tanto monjes como administración comparten el mismo patio. Hay unos 80 monjes de 8 a 10 años que vienen del interior para tener la oportunidad de recibir una educación de forma espiritual y también alimentos y alojamiento. Fue construido a la antigua usanza, sin planos ni clavos.

La cena la hicimos en el hotel Wangchuck, estaba exhausta de tantas emociones que había tenido ese día.

 

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