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El Valle de Bagan.

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Fabrica de lacados

Esa mañana nos levantamos con la ilusión de desplazarnos al Valle de Bagán, hicimos el trayecto el avión, son unos 620 km y las carreteras en Myanmar son a veces una tortura. Todos estábamos muy expectantes porque habíamos visto muchas fotos y oído hablar de que el valle era una maravilla.

Llegamos en una hora aproximadamente, del aeropuerto inmediatamente nos trasladaron al hotel, del grupo un matrimonio fue alojado en un hotel y el resto en el Hotel Bagan, que se encuentra en el mismo valle. Dejamos los  equipajes y nuestro guía nos llevo a ver algunas de las pagodas.

Comenzamos por la pagoda “la más sagrada” “Shwe Zi Gon Paya”, cuya construcción la comenzó el rey Anawrahta y la terminó el rey Kyanzittha. Se construyó para albergar una de las 4 réplicas el diente de Buda de Kandy (Sri Lanka). Es una de las stupas más antiguas de Bagan y famosa por ser el primer lugar en el que los 37 nat fueron oficialmente respaldados por la monarquía bamar. En cada unos de los cuatro puntos cardinales hay un santuario que alberga una estatua de bronce de buda de pie de 4 m de altura.

La segunda visita fue al templo de Ananda, unos de los más exquisitos, grande, mejor conservado y venerado de Bagán, se cree que fue construido entre 1090 y 1105 por el rey Kyanzittha. En su interior hay 4 estatuas de Buda de pie de 9,5 metros, la base y terrazas están cubiertas por baldosas vidriadas en las que hay representadas escenas del Jataka* (tipo de relato budista de unas de las etapas del buda histórico o sus discípulos en su proceso por alcanzar la iluminación).

Seguimos visitando algunas más al igual que una fábrica de lacados donde trabajaban la madera de teca, volvimos al hotel para el  almuerzo y descansar un poco, el calor era sofocante pero la verdad que no me importaba nada.

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Hotel Bagan

Por la tarde nuestro guía nos llevo a una pagoda para poder contemplar el atardecer. Aquello no tenía parangón, se me puso el bello de punta, poder contemplar desde lo alto el valle con sus más de dos mil templos y la bruma del rio Ayeyarwadi a los lejos hizo que me trasladara en el tiempo. Es de las cosas más bellas que he visto. Me quedé con Rosario una compañera de viaje en la pagoda y esperamos a que todos los turistas se fuesen, queríamos estar solas sin ruido para recrearnos en su grandiosidad. La ambición de los reyes de Bagán construyeron 4.400 templos (1057-1287), dos siglos y medio de esplendor hasta la invasión de los mongoles de , desde esta invasión la zona de los templos quedó abandonada expuesta a saqueos, terremotos, erosión y excrementos de murciélagos.

Por la noche cenamos en el hotel, tocaba comida típica birmana, esa noche solo comimos arroz blanco y bebimos cerveza, hice varios intentos por comer pero aquello picaba a morir, las lágrimas se me caían mejilla abajo como si hubiese estado pelando cebollas y creía que por las orejas me salía fuego pues solo hacia sujetármelas.

 

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