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De Paro a Thimpú

0653A la mañana siguiente me levanté bastante temprano, siempre lo suelo hacer en los viajes no quiero perderme nada, había llovido por la noche, el cielo estaba encapotado pero estuve haciendo fotos de las rosas y flores que me parecía bastante extraño que las hubiese en esa fecha y altitud. Después del desayuno nos dirigimos al Museo Nacional que se encuentra en lo alto de una colina. En la entrada a la derecha hay un edificio circular que era el antiguo museo, solo que está bastante dañado por un terremoto, antiguamente ese edificio era y se utilizaba como torre de vigilancia, tiene unos muros de 2,5 m de grosor. A la izquierda está el nuevo museo. Está prohibido hacer fotos en el interior, solo puedes hacerlas al recinto. Bastante interesante, merece la pena verlo, puedes comprobar cómo la magia y la ciencia es inseparable en Bhután. Trajes tradicionales, thangkas = tapiz o bandera budista de seda pintada o bordada que muestra escenas de la vida de Buda o destacados Lamas, instrumentos musicales, es decir un recorrido por su historia.

Terminada la visita nos dirigimos a Thimpú capital de Bhután, nuestro coche era amplio y confortable, la carretera bastante buena y el día empezó a despejar. Nos llevaron al hotel Dragon Roots. Después del almuerzo que lo hicimos en el mismo hotel y con unas cervezas dentro de nuestro cuerpo es cuando me di cuenta que las habitaciones dejaban mucho que desear y no quiero entrar en detalles, lo único bueno que tenía es que era muy céntrico.

Paseamos un poco por sus calles y luego fuimos a la Librería Nacional construida en 1967 para preservar textos budistas como tibetanos, impresos en tiras largas de papel hecho a mano metidos en piezas de madera y envueltos en telas de seda. De allí nos llevaron a la escuela de Bellas Artes, donde los alumnos estudian durante 6 años una de las 13 asignaturas de artesanía de Bhután, como bordado, pintura, escultura pero relacionado con sus tradiciones y costumbres.

Cuando salimos de la escuela dirección a Thimpú paramos a mitad de camino para tener una vista del Dzong  y de la ciudad, estábamos detrás del coche fumando, todos menos Alberto que no es fumador, de repente el chofer nos hizo tirar los cigarrillos al suelo porque estaba pasando el coche de un ministro. De todas formas no nos iban a ver pero había que hacerlo. Me sentía como una niña que estaba infringiendo las normas impuestas por sus padres, pero era lo que había. Nos miramos a la cara y nos dio por reír.

Nos dirigimos al Trashi Chhoe Dzong , (Fortaleza de la gloriosa religión) construido en 1641 por Zhabdrung Ngawang Namgyel, y reconstruido por el rey Jigme Dorji Wangchuck entre 1962-1969 lo que es su estructura actual, su función es tanto monástica como civil. Alberga la secretaría, la sala del trono, oficina del rey. En él se celebra los festivales de máscaras, dignos de ver por su colorido y su 0658historia.  En 1866 sufrió un incendio y dos más posteriormente, en 1897 la quinta planta de la torre central fue dañada por un terremoto y reconstruida en 1902. Nosotros tuvimos la suerte de ver como los monjes estaban presentes mientras la policía retiraba la bandera, esto se produce al atardecer. Su iluminación nocturna hace que todo esté envuelto de magia.

La cena la tuvimos en uno de los mejores restaurantes de Thimpu, te sientas alrededor de una mesa en unos sillones bastante bajos, tienes la sensación de comer sentada en el suelo, te ofrecen licor de arroz, bastante fuerte, más las cervezas que son de unos 600 ml al final acabas un poco o bastante bebida. A la salida del restaurante otra vez buscando un lugar para fumar, acabamos en el parking del hotel fumando detrás del coche.

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