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China, Yunnan, llegada a Kunming

Hacía tiempo que deseaba visitar Yunnan, situada al sur de China limitando con Myanmar, Laos y Vietnam. Me atraían sus etnias, pueblos, paisajes. Cuanto más leía y veía fotos, más ganas tenía de ir. Estuve esperando 3 años, hasta que tomé la decisión que si no encontraba a nadie que quisiera venir, iría sola. Al final Carmen se apuntó al viaje, sería nuestro quinto viaje juntas.

Edificios en Kunming

Barajamos la posibilidad de ir a la aventura, pero leímos en varias páginas web los problemas que había para comunicarse con la población, es decir, el inglés no te sirve para nada.  Así que me puse en contacto con una agencia de allí, le pedí presupuesto y cuando me lo dieron, creí que era una broma, no podía creer que el viaje me fuese a salir mucho más caro que viajar a Bhutan. La segunda agencia (española), cada vez que se apuntaba más gente o alguien iba en individual nos subía el precio unos 1.000 euros por persona, en vez de calcular los precios en base a habitación doble y añadir el suplemento de individual, lo que hacía era dividir el precio entre los viajeros, les comenté que yo había viajado muchas veces en individual y había pagado mi correspondiente suplemento, lo que no pensaba pagar también ese suplemento ahora que viaja en doble. Al final una amiga mía china me dio el nombre de varias agencias y me puse en contacto con Yunnan Xanadu Tours. Estuve comprobando información de ellos, como el tiempo que llevaba tiempo operando, leí los comentarios de algunos clientes y me pareció de confianza. El tour lo hicimos nosotras a nuestra medida y el Sr. Henri Yang (socio de la agencia) nos comentó que no había ningún problema, que era totalmente factible. Cuando teníamos claro las fechas y compramos los billetes de avión solo tuvimos que enviar 200 euros para asegurar la reserva de nuestro tour, el resto se pagaría allí en efectivo o con cheques de viajes. Lo único que puedo decir es que no recomiendo para nada esta agencia.

Hotel Yunshui Singji

El visado lo hicimos nosotras directamente en la embajada de Madrid. Tuvimos que aportar original y fotocopia del pasaporte, una fotografía, formulario que te descargas de su página web  debidamente rellenado, también nos pidieron una carta de invitación de la agencia de viajes donde debían poner el itinerario a seguir y el número de licencia de la agencia o la confirmación de todas los hoteles donde íbamos a pernoctar. Era más fácil aportar la carta de invitación, pero Mr. Henri Yang nos envió todas las reservas de los hoteles, cosa que nos extraño, decía que a ningún cliente suyo jamás se lo había pedido, pero durante el viaje nos dimos cuenta el porqué del tema.

El día 1 de noviembre volamos con la China Eastern Airlines, Madrid-Shanghai-Kunming. El primer tramo son unas 13,30 horas de vuelo y el segundo de 3,40 horas. En Shanghai tuvimos que volver a pasar todos los controles habidos y por haber, nos hicieron abrir las maletas que las habíamos protegido en Madrid con plástico, todo por un encendedor, después de esto, otra vez a pasar el control. Creo que eran las 2 de la madrugada cuando llegamos a Kunming. El equipaje tardó mucho en salir, pero cuando mirábamos a nuestro alrededor ya veíamos a gente con los trajes típicos de su etnia.

Aeropuerto de Shanghai

Mr. Henry nos estaba esperando para llevarnos al hotel Yunshui Singji, hotel bastante confortable y verdaderamente no estaba nada mal. Nosotras no estábamos para ver mucho, así que nos acostamos inmediatamente.

A la mañana siguiente después de ducharnos y hacer las maletas nos fuimos a desayunar. Mi primer desayuno se me hizo duro, todo el turismo que había allí era chino, las únicas turistas éramos nosotras dos, así que el desayuno era chino. Me salvó la fruta que había, un par de huevos cocidos y algo parecido a unos biscotes, pero no pude probar nada más de lo que había puesto en el bufé.

 

En el Restaurante Yunnanyi

A las 9 de la mañana nos recogía Mr. Henry, empezaba el tour y nos dirigíamos a  Weishan.  Kunming se la conoce como la ciudad de la eterna primavera, pero ese día estaba lloviendo, hacía frio y lo que estábamos viendo a mi no me estaba gustando nada. ¡Ojo! Eso no quiere decir que tenga cosas bonitas para visitar, que tenga encanto, lo que quiero decir que desde el coche la impresión que me dio no fue positiva. Es una ciudad grande de unos 5.000.000 de habitantes, cantidad de edificios altos, todos iguales, parecían colmenas y el tiempo no acompañaba. Estábamos contentas de irnos de Kunming.

Desde Kunming a Weishan hay una distancia de 350 km. La infraestructura en carreteras en Yunnan es estupenda, todo el trayecto fue autopista y mientras nos alejábamos de la capital el tiempo iba mejorando.

Restaurante Yunshui Singji

A mitad de camino paramos para almorzar en un área de servicio en el  Yunnanyi Restaurant. Un edificio de dos plantas. En la parte inferior había un supermercado y comida rápida para llevar, en la primera planta estaba el restaurante. Un comedor grande con mesas redondas y sillas decoradas con faldones de color morado. Era bufé, y mi primera comida con palillos.

 

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