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Camino a Colombo

Durante el trayecto seguíamos viendo la huella que había dejado el tsunami a su paso, preciosas casas coloniales estaban destruidas, aunque sus fuertes muros se mantenían aun en pie. En vez de coger la autovía, tomamos la carretera que iba bordeando el mar.

Sri Lanka, Colombo
Lake Lodge Boutique Hotel

Esta parte estaba muchísimo más virgen, pocos restaurantes y hoteles a pie de playa. El paisaje eran kilómetros de playas y palmeras.

En una de ellas divisé a unos 15 o 20 pescadores tirando de una cuerda para sacar las redes de pescar. Le dije a nuestro chofer que parase el vehículo, queríamos aproximarnos y ver como trabajaban. No tenían prisa alguna, tiraban de la cuerda con tranquilidad y cuando llegaba un pescador cerca del barco volvía a colocarse otra vez delante y así sucesivamente. A pie de carretera había un puesto de pescados que se te metían por los ojos. Frescos, frescos.

Llegamos a Colombo, muchas de sus calles estaban cortadas por la reunión de la Commonwealth que se celebraba allí. Nuestro chofer tampoco sabía muy bien donde estaba ubicado nuestro hotel, después de preguntar en varias ocasiones nos llevó al Lake Lodge Boutique Hotel.

Situado a unos metros del lago Beira, era de esos hoteles con un encanto especial, con solo trece habitaciones, decoradas con sencillez pero con mucho gusto. También tengo que decir que el personal y servicio del hotel para mi parecer fue el de los mejores.

Colombo es una ciudad que las agencias de viajes no te la ofertan, dicen que no merece la pena por su falta de atractivo y en las guías de viaje también lo pone. Pues tengo que decir que a nosotras personalmente nos gustó la ciudad. Tal vez porque nos habíamos hecho a una idea tan negativa de la ciudad que acabó por asombrarnos.

Nos dirigimos a la Galle Road, amplia avenida que discurre paralela al mar. Llegamos al Galle Face Green, una explanada donde por las tardes se ve a numerosos paseantes, niños volando cometas o gente haciendo footing. Al final del Galle Face Green se halla en antiguo hotel Galle Face, merece la pena entrar y tomar algo en su terraza con vistas al mar.

Continuamos nuestro paseo hacía el lago Beira, aprovechamos para hacer fotos nocturnas de la ciudad y el lago, al poco tiempo aparecieron dos policías, uno le pidió a su compañero que encendiese las luces navideñas que tenían los arboles alrededor del lago, nos pidieron que le hiciésemos fotos y que por favor se la enviásemos.

Sri Lanka, Colombo
Baño del hotel

La cena la hicimos en una terraza del hotel, la noche era cálida pero temíamos que nos cayese una manta de agua, había tormenta, pero al final tuvimos suerte y pudimos disfrutar tanto de la comida como del exquisito servicio.

 

 

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