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Bamana el pueblo más alto de Devprayag

Bamana, Uttarakhand

Bamana en el estado de Uttarakhand

Rishikesh no es solo yoga y meditación, se puede hacer trekking a importantes templos de peregrinación y visitar algunos lugares que para los lugareños son muy importantes.

Como de costumbre el desayuno lo tomamos en el Café Karma y posteriormente el hotel nos consiguió un conductor para recorrer los alrededores de Rishikesh.

Bamana, Uttarakhand
Vasishta Guha-An

Nuestro conductor se llamaba Mr. Mohan Singh, y al primer lugar que nos lleva es a una cueva, Vasishta Guha-An. Guha significa cueva según la mitología hindú. Vasishta es una de las Saptarishis (7 sabios inmortales). Él junto con su esposa Arundhati hicieron penitencia aquí durante varios años. Debido a la Tapasya (en hinduismo tapas significa “austeridad” y literalmente “calor”, tapasya implica una autodisciplina) de muchos de estos grandes seres como ellos, la mayoría de las personas sienten una profunda paz una vez en la cueva. El H. Swami Pukushot Tamanandaji llegó a Vasishta Gura en 1928 después de haber estado en la misión Kamakrishna de Kerala durante muchos años. Aquí realizó una intensa Tapasya y logró la meta de la vida. En la noche de Shivarathri de 1961, alcanzó el mahasamadhi (la gran fusión, cuando un Siddha deja su cuerpo mortal y se funde en Brahman, la conciencia omnipresente) a la edad de 82 años.

Nuestro conductor se quedó esperando y nosotros comenzamos a descender escaleras hasta llegar a la cueva. No había mucha gente, pero teníamos que esperar para entrar por turnos en la cueva. Lo único que se hace es estar sentado en silencio y meditar.

Bamana, Uttarakhand
Cerca de la cueva

Nos sentamos y estuvimos en total silencio, pero no hay nada especial en ese lugar. Cuando llevaba unos diez minutos, me levanté con mucho cuidado y me salí.

Con un calor sofocante ahora tocaba ascender y se me hizo duro.

La siguiente visita fue al Neelkanth Mahadev Temple, situado a unos 1330 metros de altitud y a unos 32 km de la ciudad de Rishikesh. Es uno de los santuarios más venerado dedicado a Lord Shiva y lugar de peregrinación. Era jueves y había una multitud de gente. Autocares y coches llenos de lugareños que iban a presentar sus respetos y ofrendas.

Bamana, Uttarakhand
Neelkanth Mahadev Temple

Una gran cantidad de puestos y tiendas hay en la calle que precede al templo. Mayank compró un cestito con agua, flores, caramelos, hojas y un pequeño retrato para hacer la ofrenda. Yo le seguí en todo momento. Está totalmente prohibido hacer fotos dentro del recinto.

Primero hay que descalzarse como en todos los templos, el suelo no  estaba muy limpio que se diga, ya que el agua se le echaba por encima a unas de las figuras y al lingam que había allí.

En sí, desde mi punto de vista el templo no tiene mucho que ver ni es de gran belleza, lo único es la gente que lo visita y los sadhus que andan por allí. Sí, son bellos los paisajes que desde allí se divisan.

Nuestro conductor Mr. Mohan Singh, fue militar y se jubiló a los 51 años del servicio, ahora tenía 60 años. Trabajaba como taxista porque decía que se aburría en casa y tenía que hacer algo.

Bamana, Uttarakhand
Ofrendas para los dioses

Entre conducción y paradas nos invitó a ir a su casa y quedarnos una noche allí. Aceptamos muy agradecimos ya que sería conocer la vida real de una familia.

Al día siguiente el Sr. Mohan vino a recogernos al hotel y nos pusimos rumbo al pueblo de Bamana en el distrito de Devprayag, el pueblo está a unos 12000 pies de altura (3650 m de altitud), es el más alto del todo el distrito.

Era la misma carretera que cogimos la primera vez que fui a Sari gaon, al llegar al pueblo de Devprayag donde se unen los ríos Alaknanda y Bhagirathi, tomamos un desvío a la izquierda. El Sr. Mohan llamó a su señora dándole órdenes de tener la casa limpia y preparada.

Comenzamos a ascender y aquello parecía que no tenía fin, curvas y más curvas, cada vez nos alejábamos más de la carretera principal.

Bamana, Uttarakhand
Kabutri Devi con su nieta Anushka

Hicimos unas cuantas paradas para comprar fruta, bebidas y algunas cosas para repartirlas al día siguiente entre los niños.

El coche lo tuvimos que dejar en el arcén de la carretera y luego continuar ascendiendo a pie, solo llevaba la mochila  pero se me hizo un poco duro, llegué la última. Su nuera que salió a nuestro encuentro para ayudarnos llevaba una velocidad que daba miedo, estaba acostumbrada a las alturas.

Cuando llegamos vi una casa construida en dos plantas. En la planta de abajo había una cocina, el establo donde estaban los búfalos y un servicio. En la planta de arriba había cuatro habitaciones y delante de ellas una gran terraza con vistas a las montañas.

La nieta se abalanzó hacia su abuelo para abrazarlo, este la cogió y le devolvió un abrazo enternecedor, se pasó todo el tiempo pendiente de ella y jugando.

Bamana, Uttarakhand
Con Anushka

El Sr. Moha tiene tres hijos y una hija. La hija está casada y vive en Pune, cerca de Mumbai, el hijo más joven está en Alemania trabajando y los otros dos trabajan en Delhi. En la casa está la nuera con su hija y su mujer.

Al cabo de un rato el Sr. Mohan y Mayank se fueron a comprar pollo, yo me quedé sola con la nuera y la nena, no podíamos conversar nada, ella no hablaba inglés, además tenía que lavar los búfalos. Me quedé sentada en la terraza y una leve brisa se levantó agitando las hojas de los plataneros, pensé que de noche tenía que hacer bastante fresco.

Al poco tiempo aparece la mujer de Mohan, Kabutri Devi, de 53 años de edad, pero aparentaba muchos más, con una gran carga de hierba para los animales, venía de trabajar duramente en el campo. Me saluda en su idioma y yo le respondo, pero inmediatamente se va con su nieta Anushka y le demuestra todo su cariño. La pequeña al final se deja coger por mí y me sonríe.

Bamana, Uttarakhand
En casa de la familia Singh

Cuando regresan el Sr. Mohan y Mayank la señora de este le echa una bronca. La pobre estaba preocupada por mí, le decía que como se le ocurría llevarme a la casa, que no había comodidades para mí, porqué no me había dejado en un hotel en el pueblo de Devprayag para dormir. No es que le molestase mi visita, pero la pobre estaba preocupada. Le dije que por mí no había ningún problema, que estaba encantada de compartir con ellos sus costumbres.

Kabutri Devi se puso a ordeñar la búfala, no aconsejó que nos quedásemos quietos porque si la búfala se asustaba dejaba de dar leche.

Justo al lado, está la casa del hermano del Sr. Mohan pintada de azul. Este había sido militar también pero había fallecido. Dos niñas preciosas se acercaron pero se marcharon corriendo, se asustaron al ver extraños, pero al Sr. Mohan le dio tiempo a darles unos caramelos.

Bamana, Uttarakhand
Pueblo de Bamana

Kabutri Devi, comenzó a cocinar el pollo, me puse cerca de ella, quería aprender, pero el problema era el idioma, y Mayank estaba con el Sr. Mohan tomando unas copas, así que no me podía traducir.

Cuando estuvo cocinado el pollo nos fuimos a la planta de arriba a su dormitorio a comerlo. Nos sentamos en el suelo y nos sirvió la comida acompañada de rosti. Tengo que decir que hacía tiempo que no había comido un pollo tan sabroso, no tenía nada que ver con la comida que comía en los restaurantes. Repetí por dos veces, y hubiese comido más.

Para ir al servicio nos íbamos al campo.

Nos prepararon una habitación, a Mayank le pusieron mantas y sábanas en el suelo, a mi me dejaron la cama.

Bamana, Utarrakhand
En el pueblo de Bamana

Me desperté muy temprano y salí a la terraza, aquello era espectacular, las nubes cubrían el valle y se paseaban delante de mí como si de una procesión se tratase. No podía dejar de admirar aquel espectáculo, pensé que era un regalo de los dioses indios.

Para desayunar tomé té y fruta, quisieron ponerme leche de búfala pero decliné la invitación, aunque si llegué a probarla.

Recogimos nuestras mochilas y nos despedimos de la encantadora familia. Descendimos hasta donde estaba el coche estacionado. Ahora iríamos a visitar el pueblo.

Mohan aparcó el coche y tuvimos que subir bastantes escalones, mientras ascendíamos veíamos a niñas cuidando de cabras, mujeres trabajando la tierra, ancianas delante de sus puertas, aquello era la verdadera India rural.

Bamana, Uttarakhand
Dormitorio en casa de la familia Singh

Mientras Mohan nos mostraba el pueblo les íbamos dando caramelos y galletas a los niños. Fue una experiencia maravillosa que me supo a poco, pero tuve la suerte de tenerla gracias a la amabilidad y hospitalidad de esa familia.

Terminamos la visita y regresamos a Rishikesh.

Tenía ganas de darme una ducha y prepararme para ir a cenar al Royal Café.

 

 

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